El día de hoy me gustaría poner a su disposición un artículo antiguo de Caplan. Qué lo disfuten
http://econfaculty.gmu.edu/bcaplan/whyaust.htm
Aquí encontrarán artículos de mi autoría publicados en otros medios. Y uno que otro análisis/reflexión relacionado a economía y/o política. Las opiniones-visiones de este blog son personales
Liberalismo clásico, ¿qué mismo es?
En esta ocasión me gustaría compartir mi
entendimiento sobre la corriente de pensamiento conocida como el liberalismo
clásico.
Comencemos por diferenciarlo con el
liberalismo (a secas) como, al parecer, se lo conoce más a menudo. El liberal
es aquella persona que se cataloga como social demócrata en el contexto de los
Estados Unidos. En el caso latinoamericano, el liberal puede ser confundido con
los simpatizantes de la denominada “derecha”.
Particularmente, en el caso
latinoamericano, el liberalismo
clásico no tiene absolutamente nada que ver con la derecha prehistórica
predominante. Estos últimos pueden llegar a ser defensores de una economía
estatizada y de un poder centrado colosal. Asimismo, tienden a favorecer modelos
mercantilistas.
En el caso estadounidense, ser liberal es
otra forma de decir que es creyente de la teoría del votante medio. En general
el liberal estadounidense tiende a arrastrarse a lo que comúnmente denominamos
centro.
En la actualidad a los liberales clásicos
se los llama, comúnmente, libertarios. Estas personas son defensores de los
derechos de la propiedad privada y del principio de no agresión. En pocas
palabras, el liberal clásico es una persona que cree en la paz y quisiera ver a
la sociedad manejarse dentro de un esquema de acuerdos contractuales y un alto
respeto a la propiedad privada.
Los liberales clásicos, en cuestiones
económicas, se separan de los clásicos Adam Smith y David Ricardo, entre otros;
y más bien se guían en la filosofía de Bastiat, John Stuart Mill y Karl Popper
en el ámbito epistemológico, y en las ideas de Von Mises, Rothbard y Hayek
(entre muchos otros) en temas económicos.
En este contexto, puede hablarse también
del famoso Neoliberalismo
El Neoliberalismo, que se ha convertido
en el argumento de último recurso de las personas con tendencias izquierdistas,
fue un nuevo nombre para el retorno de la políticas mercantilistas (no
liberales) de varios países. El Neoliberalismo, en mi opinión, es bastante
forzado como concepto y, lamentablemente, se esta transformando en la
excusa/escapatoria de muchos académicos y políticos en el debate. La diferencia
entre los liberales clásicos y la derecha latinoamericana ( ¿Neo liberal?) es
abrumadora.
En cuanto a la parte técnica de la
economía, muchos mantienen que los liberales clásicos no soportan modelos
matemáticos. Eso es parcialmente verdad, puesto que algunos pensadores de esta
escuela defienden, precisamente, que el uso de las matemáticas nos alejan del
mundo real. No obstante, conforme avanza el desarrollo del pensamiento
coyuntural de la escuela liberal clásica, algunos economistas comienzan a
utilizar métodos econométricos para realizar estudios relacionados al ciclo
económico (ver trabajos de Lucas Engelhardt) y de modelizar teorías
macroeconómicas (ver trabajos de Roger Garrison).
De igual forma, la visión matemática de
la búsqueda de patrones, es algo que se encuentra llamando la atención de
algunos pensadores (ver teoría de fractales, experimentos económicos,
complejidad).
En definitiva, la escuela liberal clásica
tiene muchas diferencias con los conocidos liberales (derecha “prehistórica”)
latinoamericanos y estadounidenses (social demócratas). Es simplemente el
reconocimiento de la propiedad privada como algo sagrado en conjunto con la no
agresión en materia de relaciones humanas, al igual que se aboga por el
verdadero libre mercado. Aunque suene paradójico (por su nombre), esta escuela
todavía se encuentra en proceso de expansión, esto se debe a que sufrieron un
retroceso importante en, prácticamente, todo el Siglo XX debido a al
crecimiento de las escuelas Keynesianas y Neoclásicas.
En un próximo artículo se tratará el tema
del liberalismo clásico como la esencia de los seres humanos. De igual forma,
su visión negativa en relación a las instituciones de Bretton Woods (Banco
Mundial, Fondo Monetario Internacional).
El código y la matriz
Se sigue (re)fundando la patria, la
revolución ciudadana continua reescribiendo lo que estaba mal y lo que
caracterizaba una estructura basada en el poder mediático y financiero. El
código monetario financiero es otro intento para lograr este objetivo.
Muchos analistas se encuentran
debatiendo, criticando y apoyando a la propuesta de código monetario financiero
que al final se resume en una propuesta de institucionalización de corto plazo.
Al ser aprobado el código, el impacto será notorio pero pasará a ser un eslabón
más dentro de una larga cadena de restricciones de libertades que promueve el
Estado actual.
Es fácil deducir que el código está atado
con el cambio de la matriz productiva
y es una forma de conseguir más recursos hacia los sectores que el Gobierno
estima como el futuro productivo del Ecuador.
El modelo insignia de la Revolución
Ciudadana, el Buen Vivir, es un modelo caro, ni más ni menos, necesita recursos
y el Gobierno ha adquirido tal confianza y pretensión del conocimiento que
siente que puede canalizar el crédito (proveniente de depósitos públicos) hacia los sectores que ellos consideran
como los más importantes, por medio de una junta.
Si bien uno de los propósitos del código
es limitar a la banca y que esta funcione para el desarrollo del país, también
lleva consigo la incertidumbre que nuevas instituciones financieras puedan crearse.
La limitación de competencia en el sector financiero y el crecimiento del poder
estatal (junta que regulará el crédito) no hace más que concentrar la toma de
decisiones en la política y no en criterios económicos como el riesgo y
rentabilidad.
Todos los grandes cambios de
institucionalidad, que ha liderado la Revolución Ciudadana, lamentablemente han
sido gestados bajo las ideas de una sola corriente de pensamiento.
¿Será que el código monetario financiero
dura trescientos años? Difícil. Si el proceso de cambio de matriz productiva
llega a ser exitoso ¿Cómo se iniciará, asimismo, un proceso de especialización?
Me parece que, a veces, se está perdiendo el objetivo esencial: Ecuador
necesita producción con alto valor agregado y fuera del área de commodities que
tienen precios volátiles en los mercados internacionales.
*Artículo publicado originalmente en Larepública.ec
Cuarenta y dos años de venas abiertas: ¿Se desangró América Latina?
“Antonio Pigafetta,
un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor
del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica
rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación[…]Contó que al
primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y
que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su
propia imagen.”
Gabriel García
Marquez, Discurso aceptación del Nobel 1982
Introducción
Cuarenta y dos años han
transcurrido desde la publicación del libro “Las Venas Abiertas de América
Latina” (VAL) por el uruguayo Eduardo Galeano. Esta obra venerada en América
Latina, realiza un repaso de la dura vida de las personas en esta parte del continente
pasando por episodios como la conquista, la colonización y todo tipo de abusos
que marcaron a nuestra “Patria Grande” para justificar, de cierto modo, el
subdesarrollo que experimentamos.
Pues bien, Galeano escribió de
una manera magistral esta obra, la cual nos evidencia que estamos enfrente de
un grandísimo escritor. No obstante, VAL es una obra que ha marcado la vida de
mucho académicos contemporáneos los cuales usan este libro para explicar hechos
concretos y explicar razones de la pobreza de América Latina. Para realizar
este ensayo me baso en una cuestión principal: ¿Qué tan académico (en términos
de empirismo) es el libro de Galeano? Y de manera secundaria: ¿Qué tanto ha
influido este trato “Romántico” de la historia y de interpretaciones del autor?
Y Cuarenta y dos años después de la publicación de VAL, ¿estamos enfrente de
una América Latina fracasada? . Muchas dudas (aparte de las planteadas)
florecen al momento de analizar este libro, dichas interrogantes serán
expuestas a lo largo de este texto y, en lo posible, respondidas.
Para realizar este ensayo me
centrare en tres ejes fundamentales: Una crítica basada en el uso de términos y
conceptos, la colonización y
América Latina contemporánea. En cada una de estas secciones tratare lo
esencial del libro de Galeano. Inspeccionaremos a VAL y emitiremos una
conclusión de si realmente fue el libro que abrió los ojos a la población
latinoamericana o si más bien fue el detonante para un punto de inflexión
cultural que se vio impregnado en la mente de las personas de la región hasta
nuestros días.
Estamos a punto de
iniciar un análisis de lo que Álvaro
Vargas Llosa, Montaner y Mendoza llaman la “Biblia del Idiota”.
Y
es que… entre términos literarios y económicos nos confunden
Empecemos por exactamente la
primera frase de Galeano en la introducción de su libro: “Ciento Veinte Millones de Niños en el centro de la tormenta”
“La División internacional
del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en
perder”[1]
Lo primero que me pregunté
como economista es ¿ Qué quiere decir Galeano con esto?, y es que el concepto
de “División del trabajo” es comúnmente acuñado al gran pensador Adam Smith.
Smith en su libro “La Riqueza de las Naciones” planteaba el famoso problema de
alfileres y como estos podían ser producidos más rápido por medio del
experimento (a esa época) de dividir labores entre trabajadores. La división
del trabajo es, de cualquier forma, un método para buscar la eficiencia.
Ahora, vale la pena hacer
recuento del concepto de la “División internacional del trabajo” y para eso nos
sirvió recordar a Smith puesto que, dada la explicación anterior, podemos
desmenuzar este otro concepto como: la división que existe entre regiones y/o
países con el objetivo de buscar especialización en ciertos productos. De este
concepto traemos a colación otro muy utilizado en jerga de comercio
internacional, especialización. ¿ Está hablando Galeano de las ventajas
comparativas?
Las ventajas comparativas es
un tema que se presta tanto a la discusión académica como al traspaso de ideas
de forma política e ideológica, es decir defender este concepto trae consigo
una etiqueta liberal (libre comercio, competitividad) y no defenderla acarrea
una socialista (proteccionismo, controles). La forma de encadenar estos
conceptos me parece equivocada por parte de Galeano puesto que no introduce
temas más propicios de comercio internacional, y es que si se mete en ese campo
la explicación debería ser completa, ¿o no?
Pablo Lucio-Paredes nos
define de una manera precisa el concepto de ventajas comparativas:
“Nos dice, pues, algo muy
simple y poderoso: incluso si un país (y se aplica por igual a personas y
empresas) es menos productivo que otro en todo tipo de bienes, le conviene
especializarse en lo que “menos mal hace”, y ambos salen ganando.”[2]
Entre Lucio-Paredes y el
Presidente ecuatoriano Rafael Correa (ferviente admirador de Galeano. Cualquier
parecido es solo coincidencia) hubo una discusión muy parecida a la que se
intenta plantear en esta sección (Lucio-Paredes escribió un libro refutando
varias afirmaciones de otro libro de Correa que defendía posturas opuestas al
libre comercio y a la especialización). Galeano trata al hecho de
especializarse como un todo en el mundo ( como que todos somos iguales y cada
quien en el mundo va a producir algo diferente para que todos tengamos todo) y
ese es un error enorme. Los países se especializan con el objetivo de ganar
espacio dentro del comercio, por ende no es un juego en donde unos se
especializan en ganar y otros en perder, es una forma de convivencia basada en
la competencia y en la eficiencia (especialización).
Probablemente sin darse
cuenta, Galeano se inmiscuye en un campo mucho más amplio de lo que propone.
Hay toda una discusión académica e ideológica detrás de sus postulados
emitidos. No solo en cuanto a su visión de la división internacional, sino
también a sus postulados de proteccionismo.
En cuanto a lo que llamo
“Romanticismo de Galeano” la siguiente frase ayudará a explicar mi pensamiento:
“La lluvia que irriga a los
centros del poder imperialista ahoga los vastos suburbios del sistema. Del
mismo modo, y simétricamente, el bienestar de nuestras clases dominantes –
dominantes hacia adentro, dominadas desde afuera- es la maldición de nuestras
multitudes condenadas a una vida de bestias de carga”[3]
James Buchanan, premio Nobel
de economía, realizó todo un esquema para explicar una escuela llamada
“Elección Pública” (Public Choice) dentro de la economía. Su principal objetivo
era el de anexar política con economía y emitir un análisis completo que
incluya ambos campos. Entre sus muchos artículos académicos hay uno en especial
al que quiero hacer referencia, “Política sin romance” (Politics without
romance). Si bien este artículo no es una crítica a VAL (ni tiene nada que ver
con Galeano), nos permite reflexionar sobre el rol de lo romántico (lo defino
como: palabras bonitas) en política y en muchos análisis que podemos leer,
probablemente, en el día a día.
Este tipo de romance
encajona a la cultura como una enemiga para muchas sociedades. Galeano parece
alimentar esta tendencia, analizar hechos no solo políticos pero históricos
también, de una manera bonita y que incentive a nuestros sentimientos hacia el
lugar que él desea.
La literatura nos lleva a
explorar sentimientos profundos y solamente pocos, con el don, pueden ser
grandes literatos; Galeano es uno de ellos, pero a mi parecer utiliza su pluma
con el objetivo de trasladar un mensaje poco sustentado en el cual traslada a
la Academia a un rol netamente secundario.
Y cuando no hubo nadie que nos moleste… ¿Lo
hicimos bien?
Bueno, realmente siempre
hubo alguien que moleste; si no eran los colonizadores, era el imperio ingles
junto con su gran aparataje económico de finales del siglo XIX o más
recientemente, el imperio del águila calva. Lo cierto es que la culpa de la
desigualdad en América Latina Galeano lo mira como una consecuencia de nuestra
mala fortuna.
En esta sección, veremos
información empírica histórica en la cual podremos ver que América Latina ya
había constituido instituciones que fomentaban la desigualdad y el fracaso
económico.
Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff
en su libro “This time is different” recopilan la historia de las crisis
financieras desde principios del siglo XIX hasta 2008, uno de los cuadros que
presentan lo reproducimos a continuación:
Cuentas
acumuladas de default en países de: Europa, América Latina, América del Norte,
Oceanía. Desde su año de independencia hasta 2008
Continuación
tabla:
Fuente: Carmen Reinhart & Kenneth Rogoff. “This time is
different” .pp. 99-100. Fuentes que ellos utilizan están incluidas en la
imagen.
Como vemos, América Latina
fue la región con más número y tiempo en default desde su año de independencia
hasta 2008, ¿Culpa de los imperios o hicieron, para variar, algo mal los mismos
Gobiernos?. Para ver mejor esto, observemos el siguiente gráfico:
Fuente: Carmen Reinhart & Kenneth Rogoff. “This time is
different” .pp. 99-100 Elaboración: Autor
De este gráfico excluimos a
América del Norte y a Oceanía puesto que su número de defaults es
insignificante. Podemos ver una comparación entre Europa y América Latina en la
cual esta última región sobrepasa con casi el doble a Europa en número total de
defaults desde su independencia hasta 2008. Si bien la mayoría de países
europeos fueron independientes mucho antes ( Reinhart & Rogoff mencionan
esto) su muestra viene desde 1800 lo que muestra a América Latina como una
región deudora desde mucho antes de lo que muchos podemos concebir y,
seguramente, con una irresponsabilidad fiscal increíble.
Lo que básicamente se quiere
demostrar con este pequeño análisis empírico son dos reflexiones:
·
La
falta de datos empíricos en el estudio de Galeano lleva a que cualquiera pueda
dudar de sus aseveraciones
·
América
Latina ya conllevaba un historial irresponsable y deudor en su historia, lo que
permite que tengamos un poco más de escepticismo hacia el análisis de Galeano y
más critica a los Gobiernos de turno por su inminente responsabilidad fiscal.
Ahora, examinemos un poco acerca de la política histórica
social de América Latina post independencia. Engerman & Sokoloff nos
muestran datos muy interesantes reproducidos a continuación:
Analfabetismo
en las Américas, 1850-1950
Fuente: Engerman &
Sokoloff. “History
Lessons: Institutions, Factors Endowments, and Paths of Development in the New World.”.
Journal of Economic Perspectives. Pp.229
Como vemos los grados de
analfabetismo eran mucho más grandes en América Latina en comparación con Norte
América. Esta información nos puede llevar a reflexionar que un factor para el
subdesarrollo de América Latina fueron sus propias instituciones, no solamente
el saqueo y la dominación imperial.
En este punto quiero
aprovechar la conclusión emitida por North, Sumerhill y Weingast, que
básicamente escarban en el factor institucional de la diferencia entre América
Latina y del Norte.
“In closing, we observe that aspects of
the patterns we study remain with us
at the turn of the twenty-first
century. The United States retains a robust
system of federalism, democracy,
limited government, and thriving markets.
Much of Latin America retains
incompletely secure democracy and a
questionable
foundation for citizen rights and markets.”[4]
Las vivencias de dictaduras
en América Latina fue, asimismo, un factor clave para el declive institucional
de la región. Democracia, respeto a la propiedad privada entre otras, fueron
violadas por parte de déspotas que surgen a causa de la propia cultura
latinoamericana basada en lo que el gran Gabriel García Marquez llamaba
“Realismo Mágico”.
Como
conclusión… ¿Se desangro América Latina?... una mirada al presente y futuro
América Latina es una de las
regiones que más crece en el mundo actualmente. Si bien este éxito se basa en
una frágil estructura sustentada en materias primas, lo cierto es que el nivel
de vida es mejor que cuando Galeano escribió su libro. Desarrollé dos gráficos
que nos ayudaran a visualizar de mejor forma el progreso de América Latina:
Fuente: CEPAL
Elaboración: autor
Como podemos apreciar existe
un cambio enorme a partir de mediados de la década del 2000. El PIB per capita
real de América Latina desde 1990 a crecido exponencialmente lo cual refleja
una época de prosperidad alejada de cualquier pretensión asumida por Galeano.
Ayudado con un filtro para analizar datos de series de tiempo (Holt Winters)
realice una pequeña previsión:
Fuente:
CEPAL
Elaboración: autor
Una vez quitada la
estacionalidad, podemos ver una previsión con tendencia positiva para América
Latina. No obstante, la estructura cimentada en mucho de los países no es la
adecuada y pueden sufrir shocks negativos lo que acarrearía posibles
recesiones.
Galeano es un escritor de
primer nivel, digno de la admiración de las más grandes mentes de la región.
Las VAL es un libro que puede estar entrando en un proceso anacrónico en el
cual hacer análisis puede resultar errado a causa del cambio de realidades. Al
finalizar este análisis no quiero quitar de boga el rol que tuvieron los
colonizadores y países externos a la región, pero si quiero hacer énfasis en
los nefastos Gobiernos de izquierda y derecha que brindaron a su pueblos cargas
fiscales y sociales. La importancia en el estado es otro problema mayúsculo
dentro de la región puesto que la dependencia de líderes que forjan nuestro
propio futuro nos lleva a estar atados a estos.
Un Latinoamericano al verse
en un espejo se debe asustar por su propia imagen, puesto que culpa y no asume
sus responsabilidades (que clase de persona ¿no?). Esta importante lección no
me la enseño el autor de un libro engañoso, me lo enseño alguien que realmente
transmite reflexiones fuertes con sus novelas; alguien con quien tampoco
comparto una ideología política pero realiza un mejor análisis cultural que
cualquier politólogo, Gabriel García Márquez.
Bibliografía:
·
Galeano, Eduardo. “Las Venas
Abiertas de América Latina”. Proporcionado en el silabo
·
CEPAL. Base de datos
·
North, Sumerhill and Weingast.
“Order, disorder and economic change”
·
Engerman & Sokoloff. “History Lessons: Institutions, Factors Endowments, and Paths of
Development in the New World.”. Journal of Economic Perspectives
·
Carmen Reinhart & Kenneth Rogoff.
“This time is different”. 2009
·
Lucio-Paredes, Pablo. Ecuador: De
la no república a la no república
·
García Marquez, Gabriel. “La
soledad de América Latina”. Discurso aceptación del Nobel 1982
o Varios escritos
Lo que un economista puede aprender de Gabriel García Márquez
¿Cómo
un economista puede utilizar las obras de García Márquez? Pues en muchos casos
los economistas debemos analizar los contextos históricos, políticos y
culturales del lugar o espacio geográfico que se va a estudiar. En el caso de
Latinoamérica, en mi opinión, no existe mejor recurso que las obras del gran
García Márquez.
Un
sabio profesor me recomendó revisar la obra “100 años de soledad” para entender
el comportamiento de los latinoamericanos en la primera mitad del siglo XX. Al
principio no comprendía la relación entre el análisis político-económico y una
obra de literatura, después de haber investigado y entender la riqueza de la
recomendación de mi profesor me sentí como un ignorante. Muchas respuestas
estaban en la literatura.
La
lección más importante que aprendí fue que la “locura” política de los líderes
latinoamericanos están sobre la sensatez económica. La avaricia por el poder,
los extraños intereses y las ganas por vivir en un otoño me daban mi más grande
lección como economista, la política siempre está relacionada con la economía.
Las
obras, en este caso, de García Márquez eran muchísimo más completas que
cualquier análisis político y/o sociológico de la época, simplemente era
increíble pasar de la “frialdad” del análisis de datos al conocimiento, de
cierta forma, más genérico. Esto
puede llevar a correlacionar de una manera más idónea variables de causa con
efecto.
Nunca
olvidaré el primer párrafo con el cual García Márquez comienza su discurso de
aceptación al Premio Nobel de Literatura:
“Antonio
Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje
alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una
crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación (…)Contó
que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un
espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor
de su propia imagen.”
Gracias
Gabriel García Márquez por todo. Leer sus obras, entenderlas y reflexionar
sobre ellas nos llevará adelante en nuestro camino para que “las estirpes
condenadas a 100 años de soledad tengan una segunda oportunidad sobre la
tierra”.
Economistas,
lean a García Márquez, encontraran respuestas. Yo lo seguiré haciendo, me
faltan muchas obras y preguntas a ser respondidas.
*Artículo publicado originalmente en Larepública.ec
La matriz productiva
El cambio de la matriz productiva es, en
estos tiempos, uno de los puntos de debate que más circula en el ámbito
económico. Revisemos un poco a qué se refiere esto (en mi perspectiva) y,
posteriormente, una pequeña reflexión.
¿Qué es una matriz productiva? Como yo lo
veo, este término engloba un significado matemático y económico al mismo
tiempo. Una matriz es una forma de ordenamiento de números que pueden
representar tanto vectores como puntos en un plano. Lo esencial de esto es que
tanto filas como columnas de una matriz tienen que ver unas con otras en su
intersección.
La parte productiva, obviamente, tiene
una connotación económica. Las preguntas comunes en economía para referirse a
la producción son: ¿Qué producir? ¿Cómo producir? Y ¿Para quién producir?. Todo
esto engloba el aparato productivo de un país que, por medio de diferentes
industrias, genera bienes (o servicios) a ser consumidos por clientes.
Uniendo estos dos conceptos , podemos
deducir que la matriz productiva es una forma de ordenamiento de los diferentes
procesos productivos de una economía. Este ordenamiento (matriz) combina
insumos y bienes finales con el objetivo de divisar de una manera clara la
dinámica de las industrias y de cómo estas se intersecan (esto fue desarrollado,
académicamente, en la matriz de Leontief).
Cambiar (o diversificar) la matriz
productiva se refiere a ampliar la cantidad de industrias tanto de insumos como
de bienes finales con el fin de agrandar el aparato productivo ecuatoriano. La
propuesta del Gobierno de hacer esto parece coherente ¿o no? .
Una pequeña reflexión:
¿Cómo los técnicos económicos saben qué
tipo de industrias fomentar dentro de este esquema de la matriz productiva? La
respuesta: no lo saben. Aunque
ellos tengan respeto a la lógica, esta puede estar equivocada o mal
interpretada.
Hace 20 años, en Chile, existió el
llamado “boom” del salmón ahumado. Muchas industrias se situaron alrededor de
este producto y colocaron a este país en la vanguardia de su producción.
La lógica nos lleva a pensar por el lado
de la tecnología para crecer y ser competitivos, pero ¿el salmón ahumado? No
suena tan sofisticado.
Quisiera dejar en su consideración,
estimado lector, si este tipo de procesos tienen que surgir desde la
espontaneidad y el conocimiento colectivo de las personas emprendedoras, o más
bien desde la planificación central con amplia pretensión de conocimiento.
Mi opinión: el salmón gana.
*artículo publicado originalmente en Larepública.ec
Un teorema para Ecuador
Esta
última semana murió Ronald Coase, Premio Nobel de economía en 1991. El profesor
Coase, de la Universidad de Chicago, nos deja un gran legado, el conocido
“Teorema de Coase”.
Este
teorema es muy nombrado alrededor de economistas e intentaré sintetizarlo en la
mejor forma posible. Para esto me basare en el profesor español Xavier Sala i
Martin actual catedrático de la Universidad de Columbia.
Sala
i Martin explica en su blog, de una manera bastante pedagógica, lo que es el
“Teorema de Coase” usando de ejemplo asientos de pasajeros en un avión.
Imaginemos
que entramos en un avión y nos sentamos en cualquier fila de la clase pasajera.
Normalmente, pensamos en reclinar nuestro asiento al igual que la persona que
se encuentra delante de nosotros. Esto causa una externalidad negativa ya que
nuestra comodidad afecta a la del pasajero atrás nuestro y así continuamente.
Estas externalidades son conocidas como “fallas de mercado” y la solución de
los llamados enemigos del neoliberalismo, es la intervención estatal. Volviendo
a nuestro ejemplo, ¿qué puede hacer el Estado para evitar que sintamos incomodidad
y eliminar estas externalidades? Tal vez poner una ley que evite que se reclinen
los asientos en los aviones.
Parece
que el problema esta resuelto ¿no?. La verdad es que las cosas no son así de
fáciles.
¿Qué
pasaría si la comodidad que tiene el pasajero es superior al perjuicio que
siente el otro pasajero al cual le reclinaron el asiento delante suyo? ¿Cómo
pueden cuantificar esto los hacedores de leyes?
Las
respuestas a estas preguntas las tuvo Coase ya para el año 1961. En palabras de
Sala i Martin:
“El teorema de Coase dice que la
intervención del estado para corregir externalidades no es necesaria porque, si
las leyes de propiedad están claras y el coste de firmar un contrato libre
entre las partes es pequeño nulo, las partes acabarán llegando a un acuerdo
privado que sea socialmente beneficioso.”
¿Cuánta
relación veo entre este
teorema y Ecuador? Bastante.
Empecemos por el tamaño del Estado en Ecuador.
Este abarca alrededor del 40 % del PIB y se encuentra prácticamente plasmado en
casi todas las actividades. El motor público es fundamental tanto para la
economía como para hacer leyes y crear instituciones.
Esta visión, que es la que predomina actualmente
en el Gobierno, mira al Estado como un hacedor de todo, y no permite al privado
concretar acuerdos que pueden llegar a ser socialmente beneficiosos. No
obstante, recordemos que una condición para que se cumpla el teorema es la
existencia de leyes claras y que los costos de transacción sean pequeños o
nulos. ¿ Se cumplen estas dos condiciones? No y no.
La comprobación de esto lo evidencia los bajos
números de inversión privada extranjera y nacional. Justamente, existe poca
seguridad jurídica y los costos de transacción son muy altos. En cuanto a lo
segundo estos se evidencian por el tiempo que se toma en constituir una empresa
o el problema con importar, por ejemplo (salida de divisas). Por ende, Ecuador
no cumple con las condiciones para que los contratos privados prevalezcan sobre
la intervención estatal.
Lo que opino personalmente es que en lugar de
realizar transformaciones estructurales que permitan cumplir con las
condiciones antes mencionadas (Leyes claras, costos de transacción bajos o
nulos) el Gobierno se empeña en creer entender y controlar la complejidad de la
sociedad. Este tipo de soberbia no es cuestión de un solo personaje sino de un
modelo.
Muchas gracias Ronald Coase por permitirme llegar
a esta reflexión, descanse en paz.
Entrada del blog de Xavier Sala i Martin que
explica el “Teorema de Coase”:
*Artículo publicado originalmente en larepública.ec
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